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Mons. Ramón Ibarra |
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¡Ante
todo la voluntad de Dios!
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| "Digno de un recuerdo especial. Fue estimado
por todos por su ingenio personal y por su modestia"
. (Crónica del Colegio Pío Latino, Roma).
En su ministerio
pastoral entre los indígenas "fue un sacerdote ejemplar;
con gusto enseñaba el catecismo a los niños, confesaba,
atendía a los enfermos y daba dirección espiritual.
Por su celo apostólico y por el cuidado de cada persona
fue sumamente querido".(Sor Guadalupe María Salinas).
Como obispo de Chilapa, "era
generosísimo. Con sus propios bienes construyó
un santuario en la colina de Olinalá y llevó
hasta allí el agua potable. No le quedó ni un
centavo en su patrimonio personal". (Francisco Galindo).
"Hice voto perpetuo de extender
la devoción del Espíritu Santo y de la Santísima
Virgen de Guadalupe el 6 de agosto de 1909..., y el 15 de
agosto de 1911 me ofrecí en Xaltocan como víctima
especial por la Iglesia y los fines de caridad que a Dios
Nuestro Señor plazcan". (Escritos personales). |
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Nace en Olinalá,
Guerrero, México el 22 de octubre de 1853.
Fue ordenado sacerdote en Roma, Italia
el 21 de febrero de 1880. En la Ciudad Eterna obtuvo el doctorado en
Filosofía, Teología y Derecho Canónico, recibiendo
una medalla al mérito de manos del Papa León XIII.
Fue nombrado obispo de Chilapa, México
en 1889 y luego primer Arzobispo de Puebla, México en 1904.
Conoció a Conchita Cabrera de Armida
y desde ese momento fue "padre y protector" de las Obras de
la Cruz y representante personal del Santo Padre en la fundación
y los primeros años de vida de los Misioneros del Espíritu
Santo
Muere en México,
D.F. el 1º de febrero de 1917.
Fue declarado Venerable por el Papa Juan
Pablo II el 9 de abril de 1990. |